lunes, 21 de enero de 2013

POEMAS CON LUNA

Poema del exiliado Hincar tus rodillas en el silencio brumoso, cazar todo lo alado, porque la flor no abre su color a la hora indicada; quizá debas cerrar el circo en los ojos del acróbata cursi, del payaso lagrimal, funámbulo caído. Mata al ángel atrevido que se espulgó los colores junto a ti, al de los coitos celestes, gato de luz que lamió tus pies; mátalo, no entiende que es mejor lanzarse al vacío y nada esperar; mátalo, para qué trajo la vida. Canción de incertidumbre Será lo mismo, jugarás al amanecer con un cordero. Es interesante, pero… No sé qué esperan nuestras almas como cuervos. La sangre termina como los pétalos de una flor seca en tallo. Y no puedo hablar como poeta. Y no puedo hablar como padre. Y no puedo hablar como quien todo lo ignora. Nada sé, ni siquiera nada sé. MÉXICO ESTÁ DETENIDO México está detenido, lluvia congelada. He visto bicicletas sin aire y botones que no abren tras las semanas. México está detenido y no sé qué sepan de ello los hombres que en Palacio Nacional instalan retratos. El sol pasa y las nubes, sobre México. Necesita globos. Perdona, viajera mirada de niño, esta pétrea bienvenida. México está detenido, extraviado. Gratificación a quien informe. Le he visto ballenas varadas. ¿Bailaremos sobre sus cuerpos? El último reflejo del viejo en el espejo. ELOGIO DE LA TRAICIÓN Ni arena del desierto hay por aquí, nada en qué dejar huellas. Nadie existe a quien traicionar, ni esto ni aquello. Soy Judas, ¿para cuál resurrección? Pero, en verdad, este es el tiempo de traicionar para ganarse la vida, la vida. ¿Qué nos reconquistará del ayer? Nada. POEMA LUNAR Nombres desnudos que el silencio cobija, guitarras de agua en la arena. El árbol del destino hunde sus raíces hasta lo secreto. La luz, voz de la luna, se acurruca entre los cuerpos, une a los distantes que juegan a esconderse, que en todo se buscan y se encuentran. Estampidas de estrellas, huracanada quietud bajo la piel, la ensimismada otredad duerme abrazada, espejo roto se reúne. EN ESTE PAÍS Corrí desnudo tierra adentro, con un miedo que no era mío -miedo de mi descendencia-, a mendigar recuerdos ajenos. Atrás dejé muelles bajo el agua, que son extrañas raíces… Hoy quiero ser río en el mar, ventana instalada en la luz, y ave sobre las montañas, yo en mí, aire en el viento. En este puto país de campanas y malas palabras, patria laberinto de sangre endurecida. POEMA DE LO OTRO En Tu nombre caben todos los nombres. Aun el ojo llorón de la ballena quiere Dios. Te busca la golondrina desesperada, ave de carbón mueve al viento. Ya lo sabes, lo diré: espero que todas las biblias se quemen de su propio fuego, que nada de hombre, sino de Ti, nos hable de nuevo. Las iglesias lanzarán piedras de silencio y de gritos, ¡bah! Ya que eres, existe, Señor, otra vez, la misma otra. Hoy sólo magos caminan sobre agua. PIANO EN DESUSO Frondas negras en los ojos, húmeda mañana. ¿Dónde están los pájaros? Los obreros salen al día difícil… y ya no están de moda en el arte. Compré un viejo piano en desuso a un sacerdote de Dios sin feligreses; al abrirlo hallé una paloma dentro, sorpresa con lo magros ahorros. Eso no quiere decir que los obreros adquiramos pianos, jajaja. Variazione Di Un Tango, de Dustin O`Halloran; Pasolini chupando aceitunas con obreritos, playa a las afueras de Roma. Los burgueses, decía, tienen un cuerpo maldito. LA VIDA ES DE TODOS MODOS BELLA I Palabras como pasos de niño por la hierba entre la bruma, guiño de agua junta, y el guiño del sol que juega a la escondida sin números, cuando todo es madre y padre. Los pájaros se repiten por encima de las montañas, pájaros que antes fueron puntas de árbol. Serán las vidas como bosques mirados de soslayo, apenas conocidas, dadas al azar y su estremecimiento. El corazón, lobo antes de aullar, querrá sangre de sueños, querrá, entre muchachos que bailan a golpes. II Despertar en el desierto. NECESITO OTRO POETA Necesito otro poeta, uno creíble y verdadero; necesito un poeta que coma sus palabras, uno que limpie de mismidad al espejo. Necesito otro poeta, no el suicida recostado sobre las vías, no el que aspira cenizas. Necesito otro poeta, uno que me escriba, en verdad me escriba. Otro necesito, otro, que me desnude, me bañe en ríos, me encienda como carbón de huesos de Zapata, carmesí, y me despierte del mal sueño, me bautice como si mi nombre fuese nuevo. Necesito otro poeta. SI YO FUESE DIOS Si yo fuese Él, haría lo mismo que Dios, no existir. Qué hoguera el silencio, sombras apagadas; diría: desde todos los puertos nadie me ve. Pero mira, tengo que existir, ser, andar por el desierto con sucios pescados en los bolsillos. No hay torso vivo en la arena del extinto mar, lo que dice adiós se queda, pétreo. Si yo fuese Él, cantaría Simpatía por el Diablo. TU CUERPO ES TU NOMBRE No la palabra, tu cuerpo es tu nombre; pies desnudos, luz que toca a la tierra, mármol inquieto en la penumbra como en agua. Hablarle a tus muslos hincado en un río, es mi velar a los vivos; invocar el llanto del fuego acanelado, subir al diván de piedra en el medio de la selva, donde lo virgen florece. MUERTOS MATADOS La muerte ha aparecido muerta, noticia de muertos para muertos, muerte muerta antes de morirse; muerte que mata de tan muerta, que vuelve innecesario morir, que muere de matar, que mata a la muerte, que amenaza en su epitafio, la muerte matada, muerta muerta. Y ahora, ¿cuál es la tasa de mortalidad? ¿Quién vive? DESNUDEZ La mirada desnuda de quien mira mirada, desnuda al mirar a quien la mira desnuda. La desnuda mirada de quien mira mirado, su mirada mira en la desnuda que le mira. La desnudez mirada de quien es desnuda, desnuda a quien la mira al mirar que mira. El desnudado mirar de quien mirado mira, mira su mirada desnudada en la desnuda. LA DUCHA El agua que te toca, se hace gota lenta, gruesa; el agua que te toca toma la forma del recuerdo; el recuerdo toma la forma del agua que te toca; el agua toma forma que recuerda de tu cuerpo; el agua toma agua de la forma de tu recuerdo; la forma toma recuerdo del agua en tu cuerpo; tu cuerpo forma el recuerdo tomado del agua; la toma del recuerdo es la forma de tu cuerpo; tu cuerpo es la toma del recuerdo de la forma; toca la forma del recuerdo del agua tu cuerpo; el agua toca tu cuerpo en forma de recuerdo… BITÁCORA DEL SOLO Uno es faro de no saber, Uno es adivino caído en sorpresa. Y hay nubes que pían sobre las olas. Uno es barco varado, Uno es adiós. Y hay ventana donde lluvia asoma. Uno es circo ambulante, Uno tiene todo el tiempo perdido. Uno rompe su espejo, Uno es viento que se va. Hay alas confundidas con las hojas. EL SHOW DEBE TERMINAR Mira perplejo por la ventana, envenenado de cosas; hoy crucifican a Jesús, dan la noticia. Él mira de nuevo a Lee Miller bañarse en la tina de Hitler, la mira y no le da la gana escribir, la ve como niña bien vestida que mira a su Barbie desnuda, la mira y no le da la gana amarla. Mira perplejo por la ventana, envenenado de cosas. La crucifixión es hoy, dan la noticia. Debió ir a pedirle su autógrafo, mas ya no hay Jesús ni le crucifican. OJALÁ Si apenas era el habla sombra vuelta luz… y hoy las espinas, inciensos contrarios. Ojalá el gambusino bese el carbón, vuelva la rosa ardiente. Ojalá vuelva el pez abiertos los ojos, vuelva a su agua. Que el viento nombre, halle el río su mar. Si soy la estatua de sal, he muerto, si mago que miente a la verdad. ¿Quién alumbra a la noche con sol de utilería? ¿Quién quema la ciudad del miedo, sin fuego por dentro? Si enterrado en mí mismo no me perdono, si anónimo. VIENTO Las estrellas están muy bajas, deseo y dolor son alta marea. El viento arrebatado, el amado viento, entra a la torre, al faro; llora como el invierno su cambio a primavera. El amor se convirtió en fe. Ahora, en disfraz de costumbre, metamos sueños por las puertas de la realidad, hagamos trampa al tiempo -llevo en blanco mi reloj-, en otro calendario. Nada fácil es al faro volar por los aires, tornar en viento. Silba, tu presencia tañe la campana de mi canto. SIGNOS DE LA LLUVIA Nubes, flamas de agua que tiemblan, tormentas atadas al alto viento. Entregado asoma el rostro de la luz, flor en tarde oscura; cópula de azar y fe, revuelo de savia en fronda desnuda. Una hoja caída, ave epístola, tañe al tocar la tierra. Temprano o tardío, el tiempo embellecido. Preñados los ojos, más que nombres los habitan. NOTICIAS DE HOY Blanco y negro no es paraíso, la ceniza que los párpados humedecen de tu rostro en la ventana. ¿Ya ves? Todo es ceniciento, el periódico atrasado que es de hoy; la voz de juicio por la radio, serpiente por la hierba de la verdad. ¿Ya te dije que hoy es mañana pero aún estamos en el ayer? Este mundo es cabús. Sin embargo, el museo se mueve. ¿Tendremos que sacarnos los ojos, lanzarlos al cristal vuelto espejo? ¡Ah, el agua, el viento! ZAPATA COMIENDO AZÚCAR Vine a hablar con los hermanos. Me dicen: ya no hay hermanos. ¿Es así? Afinaré la esperanza. Nadie sabe nada, me dicen. Bueno, nuevos dolores hacen girar la vieja rueda. Hubo tiempos de abrazos y son estos tiempos, la sed vence al camello y carga recuerdos del agua. Lo memorizado vuelve y es distinto, ya es lo otro, la gran flor de luz, la de pétalos deshechos como nubes en la boca. Sí, desnudos se lamen el alma, ¿es, qué más, el universo? Zapata en tierra. DESNUDEZ QUE TIEMBLA El reconocido eterniza la visitación, reza en besar tus pies, tan arrodillado que silente que incienso quieto y mecido. Se hinca, ascendencia intimada, sed de agua suda silencio, nada a la espera de todo. ¿Qué da un espejo a otro, flechero? Barcas solas en playa sola. Ya salta el pez que sabe a miel, intemperado, en busca de mar, gotas de ombligo. Nombres que nadie traduce, desnudez que la vergüenza no ha visto. Nombre de la luz Arrodillada que baña mi sombra, amanecer, gotas instantes de ser, susurrar nubes, correr bajo la tierra, agua sagrada por labios de la flor, miel que llora el tronco del árbol, mestizaje de la luz, ojo de todo el universo, danza tus deseos de playa, ya vienen mis barcos de fuego a hundirse, a tu mar el pez de los gemidos, el líquido vitral que beben las palomas de templo, al peregrinar de tu sangre, silencio hablador… y nunca hagas preguntas a las respuestas. EL DESORDEN COMO DIOS Hoy que Narciso nada ve, se ve a sí mismo, veladora de vacío que alumbra al vacío. Por la tarde esperaba novedad, ¿y qué halló? Hunde la mano en el agua sobrepoblada de estatuas. Huye a encontrarse otro, el que fue; error tras error. Busca luz en esta sombra, ¿y qué halló? El grito contra el viento. PAVIMENTOS Cavamos en Guadalajara sin saber qué hallaremos. Hay bajo tierra galerías de llanto; inundarían el laberinto de espejos construido al mediodía, que habitamos. Ya lo dijo el ingeniero de la obra, cubrimos de cemento y piedra la hondura oscura. Pasa un auto veloz. El Santo rescatará el cadáver de Henry Ford. Corre, corre… como vidrio que dura cien años, los muros caen de golpe certero en un instante. Corre, corre… que te alcanza el pasado. EL HOMBRE BUENO De pie frente al mar, pez vivo en las manos, el hombre bueno es juego de sombras en la luz, sin daño, caballo blanco echado entre arbustos, sin daño que se diga: ah qué ganas de chingar. Se nota, sabido tarde pero temprano, porque hombre bueno es danza en un charco y se oye como risas por la tarde, no como piedra lanzada con furia al agua o nómada viento destructor, pudrición en la quietud. El hombre bueno debe ser recordado. JALISCO ES UN TREN Jalisco es un tren con muchachos que viajan de “trampas”, los asaltados… Jalisco es un tren con maquinista ebrio… Allá va Jalisco, estela de humo, silbato lastimero. Adiós, Jalisco. Jalisco se fue, va hacia el norte. Aquí no sea ya Jalisco. Ábrete, ojo de la arena, asoma tus manos, sal de ti. ¿A dónde van las palomas? Ítaca las extraña…no volverán. ESTO ES UN ASALTO ¿Por qué yo vigilaría la puerta del usurero? Antes lo asaltaría. Dame el dinero o me pongo a declamar. ¿Cuántos bancos hay en Guadalajara? ¿300, 350, 385? ¿Por qué yo pagaría al policía para protegerlos? Me cobra comisión por vivir, por creerme. ¿Por qué yo vigilaría la puerta del usurero? Antes le daría vuelta a su nariz. ¡Ay, si no fuese delito asaltar al usurero! HISTORIA BAJO LA DULCE LUZ Cuando una palabra callada queda, es puerta caída; nada pasa si queda callado el cuando de una palabra; si la puerta callada queda, la palabra es caída. Yo vi luz azucarada en la claridad, como bello animalito de Dios entregada al hombre la vi, y lo invisible miré. Torpe como un ciego la vi, con mi cuerpo de noche. El toro atado miró a la flor volverse botón dolorido. Tras algo así, uno se va pateando su propio nombre, un bote, o como el negro ladrón que robó una rosa… corre, corre, al mismo lugar de su bello delito, a ser reconocido. GUADALUPE MORFÍN LO SABE Hay silencios callados, ceniza de pianos, ceniza de nubes; lo sabe Hans Jurado, lo sabe Javier Sicilia, lo sabe Ciudad Juárez… los padres, hijos, hermanos, amigos de 35 mil y más, lo saben. Hay otros silencios, como fotos de risas que no se oyen o pájaros de revoloteo mirados tras ventanas; silencios de no ver, de no oír, de apagar a gritos. Son éstos los silencios por violencia en boca palaciega, mientamadres, de ofensa, amenaza y difamación. Guadalupe Morfín lo sabe, ella que ha inventariado almas entre cadáveres. Y otros silencios hay, cómplices, que nadie entiende, de secretarios generales de gobierno, de diputados, de patrones y periodistas. Y hay silencios de amor, de luna desnuda, de espera y abrazo. CRÓNICAS TAPATÍAS Cuánto gritan los mercenarios, qué puta madre la democracia de los anónimos, burdel de opiniones; los corazones se vuelven piedras, el vitral hecho trizas. Los ciudadanos se autoencuestan, ¡hey, yo sufro 65 por ciento! Parvadas de mails defecan, la ciudad, barco hundido en el aire. Los museos, la catedral, capullos de telarañas; el palacio, fábrica de palabras, escritorio del licenciado Olvido. Reúne libros y enciende una fogata, lo agradecerán. Hubo festival de cine, el hijo del último héroe negó la película de su padre: El Vampiro y El Sexo. Uno se presentó como mujer, escribió la mejor crítica: “Qué rico habría sido que El Santo me diera una santa cogidota…” POEMA PRÓXIMO Y si yo con voz quebrada de viejo te dijera que te amo, ¿qué? Digo, estas son las preguntas importantes, ¿no? Esta vida con demasiado Dios y muy poco hombre… ah, pero la luna tiene otra forma, digo, y gustaría llevarte a volar, hummmm, sí, en el aire parecernos a ángeles borrachos. A lo lejos, allá abajo, se escucha la voz de mi madre, ¿qué dice? Hijo, no me extraña que las mujeres se separen de ti… o algo así. 46 JAJA Si yo fuese Adán, ¿qué Biblia sería? ¿Qué vida? ¿Ya no tendría costillas? Si yo fuese Adán expulsado ya, ¡ay!, chuparía ubres núbiles, triste como un gigante. Bueno, qué porquería es la vida, pero al año 46 empieza a perder importancia, ríes. Mesías de profesión tocan a tu puerta y qué dices: pase usted, el pozo está en el patio, debo no niego, ya tengo 46. En fin, si la zarza canta como Joaquín, uno ya está dicho. Todos los pianos se ven jóvenes. ADIÓS TWITTER CRUEL Redes sociales de histéricos, palomas morirían detenidas en sus líneas. Mr. X publica en Twitter su vida patética; ayer comió espejo en cocido, todos nos enteramos. La señorita Y salió en bragas. Ahí se va por el parque de los que anuncian finales del mundo, mañana la peor altisonancia en contra del vecino y de Dios. Uno dijo al tal político eres un imbécil y éste le dijo a Uno que fuera a donde su madre; ¿cuál será gobernador de Jalisco? Ya tenía ochocientos amigos, conocía como a tres. Cancelé, ya no existo. NUBE "BENITO JUÁREZ" El ebrio mezquino al timón sea atado a una nube de Jalisco, suéltese encima del mar. Los campos cambian de color con mis palabras, acarician y hieren; ah, cómo sangra el mezquino al timón. A ti te acarician, a ti sí, grande, mis palabras arpas de luz por la noche. Lo diré por altavoz: yo dono esa nube. Musiquita al apesadumbrado, bocinas en postes, Juárez al piano; que se escuche el murmullo: nos gobierna uno que emborracha a los ángeles. CLASES DE POLÍTICA Y BAILE Mi vecino, un oscuro profesor de Secundaria –es un decir-, toca el saxofón por las tardes. Eso decían de don Plutarco, que oscuro profesor, y ya ven, dio clases de política hasta que Lázaro dijo levántate y anda. Cuando hay boda o cumpleaños, el profe sale con orquestita a tocar pasos dobles y valses que no dejan dormir. ¿Y quién quiere dormir? Siento bailar con Zerelda Lee, sacerdotisa que te pone chocolatitos en la boca. PATRIA DE LOS MEDIOCRES La patria llevada por mediocres no toca lugares que tu mirada alcanza. Así a la patria no se le oyen parpadeos ante la luz y es sorda a las aves. La patria de vestido roto que espían los encuestadores, no responde que íntima es mariposa blanca. Nubes de voz durísima caen al silencio. Escóndete, escóndete en la última luz de la noche. Escóndete, patria, donde nadie te vea, pez profundo, parécete al humorista de barco hundido, el que bromea sublime y calla. No sé más cómo seas sagrada. Y al que me cite a Kennedy le doy un puñetazo. EL AMULETO Este poema es el piano de un zurdo jazzista. Oír que la luna ve su tocar. Nubes paseantes lloviznan, brisa toca labios, ¡ah! Flores húmedas. ¿Dónde está la luna?, Audé Orimar pregunta. ¡Tu luna soy yo! Risas. Música y tres copas. La noche aplaude. Ella saca de mi camisa el viejo boleto de tren que mi padre no usó. ¿Te vas? PACTO CON EL CRIMEN Pacto con el crimen, monumentos ebrios en jardines cívicos; llegar mentando madres a la República, degradar lengua de siglos a guerra sucia; perder a Adán con misal electoral, convertir a Eva en lavadora; pacto con el crimen, el veto a la verdad; colgarse penecitos de estaño para cura homosexual; curso de Biblia en casa de diablo, mirada con niebla, ruego de milagros contrarios, donativos a los ricos, playas del despojo, ser de derecha en país de pobres, Mr. Hayde. UN POEMA PARA JALISCO Un poema para Jalisco, uno que haga sentir el momento después de la lluvia. Un poema para Jalisco, uno de la desnudez del mundo. Uno que revoque mandato al gran pendejo. Un poema para Jalisco, uno que salve a la esperanza de la orfandad. Un poema como besar la foto del álbum, regresar a la selva tigres de circo, tocar flores victoriosas, desatar nubes. Un poema para Jalisco, un milagro de palabras que silencie a este ebrio parroquial. Ve el cielo, qué azul podrido. EL MAR DE GUADALAJARA Si Guadalajara tuviese mar -no el de sus nubes-, mar de mirar el infinito que olea, con barcos -no los hundidos en el odio-, barcos de verdades para ir; si Guadalajara tuviese mar, decía, sus ventanas serían de luz. La verdad, no la mentira. Si Guadalajara tuviese sur, palmeras profundas, sin cristos de concreto, con otras costumbres para Dios, iría y vendría su fachada de espuma quieta, sus ojos de piedra. Yo he buscado en sus muros mejores fósiles. ¿Qué he hallado? HISTORIA RECIENTE DE JALISCO ¿De qué escribo que no duela a alguien? ¿Quién no es tumba de tiro saqueada? ¿Quién no llora pájaros negros? ¿Quién no saca de su boca pez venenoso? ¿Quién no ha robado luz a la noche? ¿Quién, en Jalisco? El pasado es pirámide a cargo de la secretaría de turismo. ¿Quién no fue sacrificado? ¿Quién no lanzó a la tierra el otro corazón? ¿Quién espinoso no es flor contra el viento? ¿Quién no votó a Victoriano Huerta güero? Mazapán, dios nuestro de bisutería, el presente es cine abandonado, ángeles se desmoronan. ¿Quién no ha sido hijo de sí mismo o de alguien peor? Digo… ¿Quién, en Jalisco? ¿Quién no? YO NO QUIERO ESTA PATRIA La paloma que yo tengo, en patria de nubes saqueadas. Oro los pechos de verdad en hocico de perros. Patria de confusión, arcángeles de feria cazando indígenas, tráfico de ríos contrarios al tiempo. La paloma que yo tengo, en el aire endurecido. Noche de bosque silencio herido, patria de cocaína y matones, dinero por almas, balas perdidas. Yo no quiero esta patria, Titanes de Durango, gobernantes ebrios. Esta patria es una puta. QUERIDO HANS Querido Hans, el ser desafina, una piedra enorme cae por el pecho; tú lo sabes, mucha oscuridad venida sin invitación. Ah, cuánto amor te escribo, cuánto abrazo de quitarte dolor, cuánta mirada que al mirarte se mira, cuánta lágrima en tu lágrima. Querido Hans, lo siento, no solo, lo sé, que no estás solo. Grande como eres, ocupado en recomponer la verdad, lo harás con tu gente, con tus amigos, con tu sabia fuerza de roble. Por hoy de eso te habla mi espejo, a la espera de tu hablarte tú en nosotros, árbol como eres, ocupados todos, Hans querido. POR ESTE PAÍS Ni dios ni diablo, el asunto es más difícil; tenemos sumado el tiempo de los condenados a muerte. Por este país ya no pasan caballos blancos, ni las nubes forma de sueño. Cosas peores ocurren, perderse por los ojos que lloran desnudez. En un muro blanco eché mi sangre. Por este país ya no pasa río descendiente de montaña o se esconde. Escóndete. Por este país ya no pasan apariciones que danzan. Ay laralará. BUTTER CLUB En Jalisco a los patios las hojas de árbol: el viento desnudo, mariposas deshidratadas: muchachas con balas de idiotez, santas y pecadoras, pecadoras y santas: hoy Dios ha preferido no existir, Él que puede: piedras de luna, ventanas rotas de Palacio: por ebrio, un ebrio cree merecer la República. BLANCOS MONOS DE MIMO Por invisible, ya hay gusanos en mis ojos. Por ausente, el viento me lleva y trae. Bah, quemar la memoria como Roma es de amor, abrirle puerta al vientre de ballena, arrebatar pasado al tesoro. Vivir. Sé hombre, amigo, gasta y no pagues la tarjeta; un abogado llamará, dile te embargue las heces. La verdad arrastrada por una pantera espera desnuda sus rosas, quiere curarse en el mar. Hombre, sé dios, roba al ladrón, orina en el museo de Slim, por cien años perdónate. Blancos monos de mimo, iremos a besar en silencio el libro de polvo de Rulfo. TRATADO DEL OLOR DE DIOS Dios huele al pacholí en oferta de una loca de segundo piso en un mercado por la calle frontera de mi ciudad y huele a la flor que da el follaje entre los ojos del hombre quien mira desnudez de nadie; Dios pacholí, pajarito leve detenido en las ramas de toda mirada, colibrí picador, estrella de día, Dios cuerpo de monja, Dios lágrima de puta, viento apareado en la campana con respiros de acróbatas, y Dios pies de muerto. APÓCRIFO ¿Qué es, para hallarla, aquella caricia? Quiero ensuciarte, la boca ensuciarte, gritarme, vivir, miel de las piedras, tomar de Dios el fuego que moja, imposible, lo que deseado supera al deseo, café con sangre de rosa, aurora carmesí, la plenitud inalcanzable, meterte la mirada, nombre de la verdad, cueva del resucitado, espada que enternece, beso al pez, ensuciarte el cuerpo, lodo del Jordán, cortarte las manzanas, rondar la Creación, en el recinto ensuciarte, nube amanecer, en cielo enterrar lo que del cielo es. POSTAL DE NINGÚN LUGAR Dios y otras palabras lloran silencio, salmos que se esconden. Callada la boca es seminal, en el fin del mundo. El político habla, el político solo a la ciudad silente de los bailes invisibles, danza que es sustento y temblor de lo callado. Es tarde, la orquesta mañanera en bicicleta es distinta al trío de guitarras sin cuerdas, y el viento lleva calendarios que, ¡bah!, ya nadie ve. SIN TÍTULO Viento, música, hojas cantarinas, antes calla luego canta el coito de la quietud, luz en agua, palabras indefinidas, caballos salvajes, muchachos que no han pisado decepción, quizá alguna vez, hoy. Pues bien, he dicho, será, lo sé, el presente, candil de la oscuridad, pez por la piedra, el puro danzón, anda, los elefantes caídos se levantan. Que el sol poniente trae sangre de Ícaro, y la rosa, y la bandera por descubrir. Toda ley tiene defecto y qué, sentirás el beso en tus dedos. VOZ DE LUNA Interpreta mi silencio, flor que el viento de tu nombre abre; te escucho, interpreta mi silencio. Las olas dicen lo mismo, las gaviotas vuelan tocadoras. Interpreta mi silencio, reverdece la madera dulce de tu voz, tiembla, vuélveme, abre el templo de tu cuerpo. Interpreta mi silencio, dime, entóname, cántame. EL TAROT DE KOSTAS Que todo ocurre predicho... Y a nosotros, antes villanos o héroes, nos toca ser testigos, no más, acaso cómplices de nosotros mismos. Podemos mentir, robar, matar… degollar a un hombre por YouTube, y sólo somos testigos, aun así, maldecidos a la triste actuación, como Penélope y Salma de bandidas. Ladrón, policía, sacerdote, da igual, el sol volverá por el oriente a hacer brillar las monedas ganadas con la venta de boletos, abierto el telón del espejo. Quien se dedique a escribirle versos a esta verdad, morirá de hambre; ya estaba escrito. A FUEGO DE AGUA Sin palabras, cuando el silencio quema, cavar, abolidas las magias que el orden persigue, condenados al espejo de la indiferencia, otro sálvese quien pueda que el barco se hunde, absorto Dios, cavar la mismidad, amontonar ceniza, los ritos húmedos, secos, bitácora de los días perdidos -y los calendarios escasean ahora-, con la nostalgia de una larga curación. Era pronto, siempre tarde, el abrazo imposible del viento y la arena. Era hoguera la creciente festiva del agua. JALISCO EN RUINAS Mi reino por un sueño, mi vida, si Judas el obispo se cuelga, mi humildad, mi bendición amorosa, mi impuesto al César capaz siquiera de nombrar lo cierto, mi pistola al mercader que ponga el alma. Mi oído al aljibe del tiempo, mi hundimiento en la verdad. Nadie tiembla, se niega la música, nadie se desnuda ante el ojo arenoso, Jalisco de bazar y usura. NOSTALGIA POR MI PAÍS Más cada día, como un nublarse, mi país parece en guerra, y lo es, después del eufemismo en Palacio, más cada día se tiene menos un lugar a donde ir, se deshace, como agua pura bajo el sol, evaporado, perdido, confesión policial, mi país en el país de los prácticos, señoritos satisfechos que José ya decía, que nada hicieron y todo tienen, mi país jardín de arena combatido por el viento, que no me legisla, no me hace en la vida, mi país que ya no es mi país, donde ya no soy, donde ya no fue mi país. Quiero ir a la noche, aquella noche cuando alguien nos soñó, a ver. PILATO Sumador de la desgracia, confiesa y es perdonado, Onán de los cirios, tú y tu padre cuélguense, confesor y mequetrefe. Principito de los perversos, pirómano en casa, no crean otros como tú que es su elegía; nadie como lo mismo detiene lo mismo, diría el poeta. Ebrio, obtuso pretendiente de Penélope, cómo Jalisco olvidaría la ofensa altisonante, héroe de mezquinos, mañana desecho, yo te negaría mis naves, lo haré. Tú orinarías a los pies de la Cruz, no engañas, y yo te golpearía al verlo, con tu maletín de santuarios de mentira, si piensas que la luz se arrodilla ante la sombra. SIEMPRE Miles y millones de veces, nube, serías el paraíso, o estrella, vaso de la luz, humedad obediente, jardín, boca de las mieles, reino, guitarra, y los días infinito, comida de pétalos, manos en rezo de espejo, flor fogata en agua de la cueva, amanecer, que nunca nadie más, que sagrada, loba de la cola juguetona, los besos en tu vientre, mi silencio te besaría violonchelo, sí, puridad mi indigencia, lago inquieto, curación de las sombras, carne templo, ley sin culpa, tus pies en mi boca, mi vicaría, la preñez milagrosa de hacernos hijos de nosotros mismos, tu flauta de los quejidos, el vacío vuelto iglesia, la creación, uvas locas, destino verdadero, y danzarías en mi quietud, cáliz de lo cierto. Derrama el vino, parte mi corazón en tus labios, lápida de mi nombre, tierra, mátame ya. O mátame ya. POETA Árbol, imagen con vientos y pájaros, dios pobre agazapado en el verdor, árbol arpa que el ave adivinó, artesano de la gran intimidad. ¿Quién será savia del dulce indigente? Tú, no. ¿Y QUÉ SI LOS MATAMOS? Si los vaticinios, yo los temo, se cumplen, desaparecidos los restos de la ausencia, las sílabas, los nombres, serán música olvidada. Cuando alguien tras la ventana me llame, pida mi profecía del presente, diré: no sé, no está aquí y parecía verdadera. ¿Será entonces la tarea el nombramiento, o más, sacudir al silencio como al árbol? ¿Qué fruto caerá si uno mata a un desalmado? ¿Habría más día que noche, sería mayor el canto? Los podría nombrar y mañana la acusación. ¿Qué fruto caerá si uno mata a un desalmado? Recuerdo aquella idea de escribir a los ángeles y un rubor de tarde se me siente en el pecho; ¿qué fruto caerá si uno mata a un desalmado? NATURALIDAD Naturalidad, años del mar, el viento ofrenda caracolas invisibles, temblar, un eres tú, bosques repentinos para la desnudez, esplendoroso incendio de una mina de carbón, el tú que se escucha en todo tañer, vela enraizada en la sombra, la luz, y qué más, decir al vendedor de flores que hermanos, que la luna es negra, la bella charla de cama, caminar sobre los escritorios, lamer, perla, cáliz y hostia, chamana, temblando quién es quién, escribir, leer, jitomates, luz penetrante, conejo de luna, qué teología se escribe en la piel, demasiada gente, un poema de Bukovsky, que la vida no usa bragas, coincidir en silencio, sudor de manos, tocar el cuerpo como un Chopin, meterme en sus esquinitas como niño, confesar mi luz en su regazo, llorar, olor a misterio, ayer, en la época de los héroes, y qué más. CONVOCATORIA AL LLANTO No es que un poema venga a cumplir una función, nunca. Pero en mi país nada funciona, la ley ni mi licuadora. No hay orden ni para sufrir. El obispo no funciona, el maestro ni su sombra, el río Santiago ni la selección de fútbol. ¿Cómo le digo al poema de los decapitados de Torreón? ¿Cómo le digo de la mano sacerdotal por las piernas del niño? Quiero que mis lágrimas caigan, quiero de ustedes su llanto, muy mucho. Oiga usted, mi país está para llorar. Llorar, llorar, granizos llorar. Llorar campanarios y butacas vacías, hambre llorar, mentiras y pirámides, nubes llorar, que se inunden las calles de llanto, la costumbre. Nada podremos después, sin antes llorar. AYER EL MUNDO Pienso en López Velarde, su muerte en el 21, el aroma en su nariz provinciano de Fuensanta, morir, piedra, tañer, muerte en blanco y negro, así era el mundo, desigual la igualdad, menos o más malo más o menos bueno, los vestidos, las flores, todo en la escala del gris, el sol plateado, coros, qué lagos, los balazos, música de pianos negros, el patrón de la vida, sotana universal, volcanes, blancas barbas de Dios; después, aunque no había después, se dedujo que nadie moría, se iba al cielo de los femángeles con un cuerpazo o al infierno chachachá. El color perdió a Cantinflas, todo es verdad, ahí está el detalle, la ficción, era mejor sabernos una ficción. CARTA DE VIAJE Cuanto sabemos de nosotros, cuando sabemos, nos hace llorar, ignorancia que Dios nos reveló. Pero este nombre, Dios, no es Dios, ni el nosotros nosotros, ni sabemos. Reír es mejor la broma del Señor, que igual no se llama Señor. Qué verdad, la poesía ha muerto, y no ha muerto, ni la vida. Tampoco las metáforas, arcas falsas de Noé… ni el diluvio invisible, nos nombran. Y pensar que pudimos… TEATRO MUNDIAL Sólo esta luz mayor, no la inexistente, fue y será. No el poema, charla de guardián del paraíso, pequeña perorata. Sólo esta luz. No el telón oscuro, el actor que emerge a su anuncio de retiro. Las nubes, fuera, dentro, se escriben a sí mismas. Había una orquestita, su virtuosismo memorizado, salimos. César con abrigo no porque fuera a nevar, para que nevara. Su madre, sí. Sólo esta luz. Dios. ¿Es todo? REVELACIÓN A Migrandi le entregaron siete caponetos, tal es mi fe. Y en el cielo por la mente alguien reía. LA HISTORIA La historia, no la vida, terminó. La poesía se escribe sola, no se escribe. La historia terminó y no hay cómo decirlo. Es un terminar que no termina, dicen. ¿En el cielo el concepto de John? La historia terminó, gran suceso histórico. Nada quemen, ningún libro, para saber que la historia terminó. Nada caiga, ningún monumento, ninguna negación. El beso duro, el cuerpo en luz, templo incendiado, palomas de carbón. ODA INSIGNIFICANTE No en la sombra de lo escrito, que ya nadie alumbra, que vedada; en lo insignificante aparece. Insignificante, inobediente, inútil; voz que la escucha sorda exilia, sorprende, circo tras la bruma. Viene en la caravana, duerme, voz de lo invisible, oyendo en sueños las pedradas al silencio. Los desesperados claman, despierta sutil, sonriente, luz del delito bello, baila en la quema de los signos. Desnudar, despertar, casto el viento besa el himen a muchachas de columpio. ESPERANZAS DURAS La esperanza mejoró de menos esperar, esperanza espantapájaros, ruleta de nada, luna de azar petrificado, esperanza, fósil digno de un bostezo. Cuando los árboles reaparecen, nadie, nadie sube a la fronda, a la escala de la fruta, a ser bandera, a tomar viento que es arpa sin cuerdas, nadie. Los días son niños delicados en el mar, castrati oran por nada, clavan el silencio. Aleluya, ríos de montaña ignorantes de Dios, Dios, cenas para la servidumbre, Dios. LA DUDA En tu cuerpo, el alma, el camello del desierto, agua viajera, agua nube, manzana, clama atrapada. La voz se prohíbe al costurero de palabras en tu dudario, casta a la sombra, revocada, juicio del silencio de la flor. Última fruta de árbol escondido, silente dolor. Desnudez que apaga los ojos, ciego de verle, virgen y colibrí, ciego bañado en lágrimas. Las bestias sin jinete de los magos, tardías, ¿solas para qué vuelven? ¿Y la estrella? ¿Quién hay debajo de la estrella? ORACIÓN DEL VIVIDO Yo, lo que se dice yo, no puedo entender, no puedo, cómo siendo misterioso eres Dios, cómo Dios nuestro nos eres misterioso, con tu regateo, con tu sí pero no. Hablaría de Ti, no de mí, si pudiese. Quiero decirte que… ¡bah!, no es necesario, no creo te ofenda la minucia. Que todo lo sepas y estés como si nada, no lo entiendo, la vida, trámite de dolor. Que seas Dios, no lo entiendo. Que el anciano orgulloso que hoy mendigó bebida en mi mesa, sea yo. Que te alabe lo que no existe y yo exista, no. CANTILEJA DEL VIENTO He visto caballos que fueron salvajes obedecer a un látigo invisible de circo. Ustedes, hermanas mías, no asistan a la taquilla del anunciador. He visto nubes de tormenta bajadas a piscinas, alquilado el cielo. Yo mismo, hermanas, he debido golpear la careta del espejo. Besar los pies de su presencia que Dios mira, ya es caminar. Sonrían cuando besen la nuca desnuda del hombre que les sueña, ya duerme. CALENDARIO DE LA AUSENCIA Circo extraño, quieto, silente, de ausencia, estos días. Golondrinas de ceniza, Ícaro cayendo. Estos días de Dios, como Él ajenos, éstos que no existen, como Él de otro tiempo y de otro lugar, o Dios de hormigas, no de hombres. Y yo, solodido, impertinente, hablando de amor a los cazadores. LA MÁQUINA Por el árbol donde el valle, el viento, y el columpio no se mueve. El vacío no se mueve, la ausencia del cuerpo que fue mi doctrina. Lo seguía como el girasol a la luz, lo atrapaba como el payaso a la lágrima. Yo era la máquina de Lulio, jaula llena de aves, solo.